Una señal es una función que transporta información al describir cómo varía una magnitud física en el tiempo (o en el espacio): un voltaje, una presión acústica, una temperatura. Cuando esa función está definida para todo instante de tiempo real la llamamos señal de tiempo continuo, x(t), con t∈R. Cuando solo está definida en instantes discretos — típicamente muestras enteras — la llamamos señal de tiempo discreto, x[n], con n∈Z. La notación con paréntesis (⋅) para tiempo continuo y corchetes [⋅] para tiempo discreto es una convención universal en el análisis de sistemas y la seguiremos en todo el curso.
Clasificación básica
Antes de estudiar sistemas conviene tener un vocabulario común para describir señales:
Periódica vs. aperiódica: x(t) es periódica con periodo T si x(t+T)=x(t) para todo t; si no existe tal T, es aperiódica.
Determinista vs. aleatoria: una señal determinista queda completamente especificada por una expresión matemática (p. ej. cos(ω0t)); una aleatoria solo se describe estadísticamente (p. ej. ruido térmico).
Causal vs. no causal: una señal es causal si x(t)=0 para t<0 — no existe "antes" de que el sistema empiece a operar.
Par e impar: adelantamos que x(t) es par si x(−t)=x(t) e impar si x(−t)=−x(t); la lección 3 dedica un análisis completo a esta simetría.
Energía y potencia
Dos magnitudes cuantifican el "tamaño" de una señal a lo largo de todo el tiempo: la energía y la potencia promedio.
Con estas dos definiciones, toda señal cae en una de tres categorías: señal de energía (0<E<∞, y en consecuencia P=0), señal de potencia (0<P<∞, y en consecuencia E=∞), o ninguna de las dos (por ejemplo x(t)=t, cuya energía y potencia son ambas infinitas). Intuitivamente: un pulso aislado que se extingue es una señal de energía; una señal periódica que se repite para siempre — y por tanto nunca deja de "gastar" energía — es una señal de potencia.
Ejemplo resuelto: energía de un pulso rectangular
Sea x(t)=3 para 0≤t≤2 y x(t)=0 en cualquier otro instante (un pulso de amplitud A=3 y duración T=2). Su energía es:
E=∫0232dt=9⋅2=18
En general, un pulso rectangular de amplitud A y duración T tiene energía E=A2T — aquí se comprueba con A=3, T=2: 32⋅2=18, tal como acabamos de calcular por integración directa. Como 0<E<∞, este pulso es una señal de energía (y su potencia promedio es exactamente 0, porque la duración finita se diluye al promediar sobre un intervalo que crece sin límite).
Ejemplo resuelto: potencia de una señal periódica
Sea ahora x(t)=4cos(ω0t), periódica y definida para todo t. Usando la identidad cos2(θ)=21(1+cos(2θ)), el promedio de cos2(ω0t) en un periodo es 21, así que:
P=T1∫0T16cos2(ω0t)dt=16⋅21=8
En general, para x(t)=Acos(ω0t) la potencia promedio es siempre P=A2/2; aquí, con A=4: 42/2=8, que coincide con el cálculo anterior. Como la señal nunca se extingue, su energía total es infinita (E=∞): es una señal de potencia, no de energía.
Un caso discreto
Sea x[n]=(1/2)n para n≥0 y x[n]=0 para n<0 (causal). Su energía es una serie geométrica de razón 1/4:
E=∑n=0∞(21)2n=∑n=0∞(41)n=1−1/41=34
Como E=4/3 es finita y no nula, esta señal exponencial decreciente también es una señal de energía.
Repasa el vocabulario de esta lección:
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Para terminar de interiorizar estos conceptos, el laboratorio de esta lección te deja dibujar y clasificar señales continuas y discretas a mano alzada, y calcula en vivo su energía y su potencia para que compares tu intuición con el resultado exacto.
Laboratorio: Explorador de señales: energía y potencia